viernes, 5 de septiembre de 2008

Cómo distinguir una culebra de una víbora

Hace unos días, en un pueblo de la Sierra de Madrid, se produjo un caso de una mordedura de una serpiente. Una niña de siete años intentó atrapar un pequeño ofidio que le mordió en un dedo. El padre de la niña consiguió capturarla en una botella de plástico y se la llevó a la policía local. La cuestión fundamental que se planteaba era si se trataba de una serpiente venenosa o no.
En España, afortunadamente, no tenemos una gran variedad de especies venenosas. De los ofidios existentes en la Península Ibérica, debemos distinguir entre los Colúbridos (6 géneros con 10 especies) y los Vipéridos (3 especies ausentes en las Islas Baleares y las Islas Canarias). Solo las víboras (familia Viperidae) son venenosas y, afortunadamente, nuestras tres especies no son muy peligrosas.
Ante la mordedura de una serpiente, en nuestro medio, lo importante es distinguir entre una culebra y una víbora. En el caso que mencionábamos, el contar con el ejemplar vivo protagonista de la mordedura facilitó la tarea. Un experto de la Sociedad Española de Herpetología, en contacto telefónico, confirmó que se trataba de un ejemplar de culebra bastarda recién nacida.
Las claves para distinguir entre una culebra y una víbora son relativamente fáciles incluso para una persona que no sea experta. En un caso como este, no se trata tanto de identificar la especie, si no de saber si la mordedura procede de un animal venenoso (víbora) o no (culebra).
Las dos características más importantes son:
-la cabeza está recubierta de escamas grandes en las culebras y pequeñas en las víboras (ver dibujo).
-los ojos de las culebras son grandes y con pupilas redondas mientras que en las víboras, los ojos son más pequeños y con pupilas verticales (ver dibujo).



En este dibujo pueden apreciarse las características escamas grandes y ojos de pupilas redondas de dos especies de culebras presentes en la Península: Elaphe scalaris (culebra de escalera) a la izquierda y Malpolon monspessulanus (culebra bastarda) a la derecha.



Vipera aspis (víbora áspid) a la izquierda y Vipera latastei (víbora hocicuda) a la derecha. Se pueden apreciar las diferencias reseñadas en relación a la imagen anterior.

Fuente: La Guía de INCAFO de los anfibios y reptiles de la Península Ibérica, Islas Baleares y Canarias, por Luis Javier Barbadillo Escriva.

7 comentarios:

jonnes dijo...

Y yo que creía que la culebra bastarda era venenosa...
Poco, venenosa opistoglifa (con los dientes inoculadores de veneno situados en la parte posterior de la boca) y que no es peligrosa para el hombre.

david dijo...

Ose que se supone que si tiene las pupilas redondas es una culebra y si las tiene rasgadas (tipo animal felino), es una víbora.

Dat dijo...

Pues a ver quién es el guapo que se le queda mirando a los ojos para saber si es peligrosa o no ;-)

ALberto dijo...

lo que hay que hacer es cargarsela!!! en mi pueblo es así

kinos dijo...

Excelente noticia!! Thx x la informacion facilitada, y seguir asi ya que es una pagina estupenda y gracias a ella estamos al dia.

pd:Salu2 desde Ofertas ADSL Vodafone.

Ima dijo...

Alberto, no se trata de ir "cargándose" el primer bicho que nos encontramos por desconocimiento. Me creo que en tu pueblo se haga así, pero con esa actitud acabaríamos con muchas especies, debemos ir cambiando esas cosas. Todas las serpientes tienen su función en el ciclo natural, como ir regulando la población de ratones, topos, conejos, etc.

Tigo Reclamos dijo...

y bueno, le cagas a palos y te la comes, asi contribuis al ciclo natural... :p